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Certificación IFS Food, guía esencial

Certificación IFS Food, guía esencial

Certificación IFS Food, guía esencial

La certificación IFS Food se ha convertido en uno de los estándares de referencia más exigentes y reconocidos en el sector agroalimentario europeo. Si eres responsable de calidad en una empresa que fabrica o manipula alimentos, probablemente ya hayas escuchado hablar de ella, o incluso estés en proceso de conseguirla. Esta guía te explica de forma clara y práctica todo lo que necesitas saber: qué es, a quién aplica, cuáles son sus requisitos y cómo prepararte con éxito para superar la auditoría.

Qué es la certificación IFS Food y a quién aplica

IFS Food (International Featured Standards Food) es una norma de seguridad alimentaria desarrollada inicialmente por distribuidores alemanes y franceses con el objetivo de auditar a sus proveedores de productos de marca propia bajo un criterio unificado. Hoy en día, está reconocida a nivel mundial y es especialmente relevante para empresas proveedoras de grandes cadenas de distribución en Europa.

La certificación es aplicable a cualquier empresa del sector agroalimentario que procese alimentos o en la que exista riesgo de contaminación del producto durante su manipulación. Esto incluye fabricantes, envasadores, distribuidores con actividad de procesado y empresas de catering industrial, entre otros. Si tu empresa trabaja con retailers europeos de primer nivel, muy probablemente te exigirán disponer de esta certificación como requisito de acceso a su cadena de suministro.

Desde su lanzamiento, IFS Food (IFS, s.f.) ha evolucionado hasta su versión 8, publicada en 2023, que incorpora un enfoque más robusto en sostenibilidad, gestión de alérgenos y cultura de seguridad alimentaria. Conocer bien la versión vigente es el primer paso para cualquier responsable de calidad que quiera afrontar el proceso con garantías.

Requisitos y estructura de la norma IFS Food

La norma IFS Food se estructura en seis capítulos principales que abarcan todos los aspectos críticos de la gestión de la calidad y la seguridad alimentaria en una organización:

1. Responsabilidad de la dirección. La alta dirección debe demostrar un compromiso real con la seguridad alimentaria, establecer una política clara y garantizar los recursos necesarios para el sistema de gestión.

2. Sistema de gestión de la calidad y seguridad alimentaria. Incluye la implantación de un sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control) documentado y funcional, así como los programas de prerrequisitos (PPR). Este apartado es uno de los más evaluados durante la auditoría.

3. Gestión de recursos. Hace referencia a la cualificación y formación del personal, la higiene personal, las instalaciones y los equipos. La empresa debe demostrar que su equipo humano está preparado para garantizar la inocuidad de los alimentos.

4. Procesos operativos. Es el capítulo más extenso e incluye, entre otros, la gestión de materias primas y proveedores, el desarrollo de productos, la planificación de la producción, la trazabilidad, el envasado y la gestión de alérgenos. Aquí es donde se concentra la mayor parte de los requisitos del día a día.

5. Mediciones, análisis y mejoras. Contempla las auditorías internas, los análisis de producto, la gestión de reclamaciones, los sistemas de alerta y retirada, y la mejora continua.

6. Planificación y gestión de la defensa alimentaria (food defense) y de la autenticidad. Este capítulo, reforzado en la versión más reciente, exige a las empresas evaluar y mitigar los riesgos de adulteración intencionada y fraude alimentario.

El sistema de puntuación de IFS evalúa cada requisito en una escala de cumplimiento (A, B, C, D) y establece categorías de “knock-out” (KO) para aquellos requisitos cuyo incumplimiento supone la denegación inmediata de la certificación. Conocer estos KO es fundamental para priorizar esfuerzos durante la preparación.

Cómo preparar la auditoría IFS Food

Superar una auditoría IFS con una puntuación alta requiere planificación, organización documental y, sobre todo, evidencias reales del funcionamiento del sistema. Estos son los pasos clave para prepararte con éxito:

Realiza una auditoría interna previa. Antes de la auditoría oficial, es imprescindible evaluar el nivel de cumplimiento de cada requisito con la misma rigurosidad que aplicaría un auditor externo. Las desviaciones detectadas deben gestionarse con acciones correctoras documentadas. Si quieres profundizar en cómo estructurar este proceso, puedes consultar nuestra guía sobre auditoría ISO 9001, muchos de cuyos principios son aplicables aquí.

Organiza tu documentación. La norma IFS exige que todos los procedimientos, registros y evidencias estén actualizados, sean accesibles y reflejen la práctica real de la empresa. Un sistema documental desactualizado o inconsistente es uno de los principales motivos de pérdida de puntos.

Forma y conciencia al equipo. El auditor no solo revisa documentos; también entrevista al personal de planta y observa las prácticas in situ. La cultura de seguridad alimentaria, uno de los aspectos reforzados en la versión 8, se evalúa precisamente a través de estas interacciones.

Gestiona correctamente los alérgenos y la trazabilidad. Estos dos bloques suelen generar las no conformidades más frecuentes. Asegúrate de que los procedimientos están implantados, son conocidos por el personal y quedan registrados de forma sistemática.

Elige organismos de certificación acreditados. Solo las empresas certificadoras reconocidas por IFS pueden emitir el certificado oficial. Consulta el registro oficial en la web de IFS Certification (IFS, s.f.) para seleccionar un organismo adecuado a tu sector y tamaño de empresa.

Si quieres ampliar información sobre los diferentes estándares de certificación de calidad alimentaria y cómo se relacionan entre sí, te recomendamos visitar nuestra sección sobre normas y estándares de calidad.

Cómo Solved reúne evidencias y registros para IFS

Uno de los mayores desafíos que enfrentan los responsables de calidad en la preparación de una auditoría IFS no es tanto saber qué hay que hacer, sino demostrar de forma ordenada y trazable que se está haciendo. Aquí es donde un software de calidad como Solved marca la diferencia.

Con Solved, todos los registros de control —desde las verificaciones del APPCC hasta los análisis de producto, pasando por las incidencias, las no conformidades o los registros de formación— se centralizan en una única plataforma digital. Esto elimina la dependencia de hojas de cálculo dispersas, carpetas físicas o correos electrónicos, y garantiza que la información esté disponible en tiempo real para cualquier miembro del equipo autorizado.

Durante una auditoría IFS, el auditor solicitará evidencias de múltiples requisitos de forma simultánea y en tiempo reducido. Solved permite filtrar y exportar registros por fecha, proceso o tipo de control en segundos, lo que reduce drásticamente el tiempo de respuesta y transmite una imagen de organización y control que influye positivamente en la valoración final.

Además, el módulo de gestión de no conformidades y acciones correctoras de Solved facilita demostrar el ciclo de mejora continua que IFS exige, asegurando que cada desviación quede documentada, asignada a un responsable y resuelta dentro de los plazos establecidos.

En definitiva, preparar y mantener la certificación IFS Food es un proceso continuo que requiere disciplina operativa y herramientas adecuadas. Con la combinación de una buena planificación interna y el apoyo de una solución digital como Solved, convertir la auditoría en una oportunidad de mejora —y no en una fuente de estrés— está completamente al alcance de tu equipo.

Referencias