Auditorías y certificaciones

BRCGS: qué es y qué exige la certificación

BRCGS: qué es y qué exige la certificación

BRCGS: qué es y qué exige la certificación

Si trabajas en calidad dentro del sector agroalimentario, es probable que hayas escuchado hablar de BRCGS en más de una ocasión. Y no es casualidad: se trata de uno de los estándares de seguridad alimentaria más implantados a nivel mundial, especialmente en empresas que proveen a grandes cadenas de distribución. En este artículo te explicamos qué es exactamente esta norma, qué exige, en qué se diferencia de otros esquemas y cómo puedes preparar la auditoría de forma eficiente.

Qué es BRCGS y por qué es uno de los estándares reconocidos por GFSI

BRCGS (Brand Reputation Compliance Global Standards) nació en el Reino Unido en 1998 impulsado por la British Retail Consortium. Su objetivo inicial era ofrecer a los grandes distribuidores una herramienta de evaluación común para sus proveedores de alimentación. Con el tiempo, la norma evolucionó, ganó reconocimiento internacional y hoy es una referencia global.

Uno de los factores que explican su peso en el mercado es que está reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI) (GFSI, s.f.), el organismo de referencia que benchmark los esquemas de seguridad alimentaria a nivel mundial. Esta acreditación GFSI sitúa a BRCGS al mismo nivel que otros estándares como IFS Food o FSSC 22000, lo que permite a los operadores de la cadena alimentaria demostrar conformidad con un único certificado ante diferentes clientes.

Actualmente, la norma BRCGS Food Safety está en su versión 9, e incluye requisitos que van mucho más allá de la inocuidad del producto. Abarca la gestión del sistema, la cultura organizativa y la capacidad de respuesta ante situaciones de crisis. Más de 30.000 empresas en más de 130 países cuentan con esta certificación, lo que da una idea de su alcance real.

Qué cubre la norma BRCGS alimentaria

La norma BRCGS alimentaria es un estándar amplio y exigente que estructura sus requisitos en varios bloques temáticos clave. Conocerlos bien es el primer paso para preparar una auditoría con garantías.

Cultura de seguridad alimentaria. Desde la versión 8, la cultura de seguridad alimentaria es un requisito explícito. La norma exige que la alta dirección demuestre un compromiso real y medible, no solo declarativo. Esto implica establecer objetivos específicos, comunicarlos a toda la organización y evaluar su cumplimiento de forma periódica. Es uno de los aspectos que más diferencia a BRCGS de estándares anteriores y que mayor impacto tiene en la forma de gestionar los equipos.

Sistema HACCP. El análisis de peligros y puntos de control crítico sigue siendo el núcleo técnico de cualquier certificación de seguridad alimentaria. BRCGS exige que el sistema HACCP esté completamente documentado, basado en el Codex Alimentarius (Codex Alimentarius, s.f.) y que sea revisado ante cualquier cambio en el proceso, producto o instalaciones. El equipo HACCP debe ser multidisciplinar y las evidencias de sus reuniones y revisiones deben estar disponibles para el auditor.

Buenas prácticas de fabricación (BPF). La norma detalla requisitos sobre instalaciones, equipos, mantenimiento, limpieza y desinfección, control de plagas, gestión de alérgenos y control del producto. Estos requisitos son concretos y auditables: el auditor verificará in situ que las condiciones reales coinciden con lo que describen los procedimientos escritos.

Gestión de crisis y retirada de producto. BRCGS exige disponer de un procedimiento documentado para la retirada y recuperación de productos del mercado. Este procedimiento debe probarse mediante simulacros periódicos y los registros de dichas pruebas deben estar disponibles. La trazabilidad completa, de lote a lote, es un requisito no negociable.

En qué se parece y en qué se diferencia de IFS Food

La comparación entre BRCGS y IFS Food es una de las más recurrentes en el sector, y tiene todo el sentido: ambos son esquemas reconocidos por GFSI, ambos auditan la seguridad alimentaria de manera integral y muchas empresas tienen que elegir entre uno y otro según los requisitos de sus clientes.

Las similitudes son evidentes. Los dos estándares exigen un sistema HACCP documentado, programas de prerrequisitos, gestión de alérgenos, trazabilidad, planes de crisis y un fuerte enfoque en la mejora continua. Ambos se basan en auditorías presenciales realizadas por organismos de certificación acreditados.

Las diferencias, sin embargo, son relevantes a la hora de elegir:

  • Mercado de origen: BRCGS tiene mayor penetración en el mercado anglosajón (Reino Unido, EE.UU., Asia), mientras que IFS Food es preferido por distribuidores del mercado continental europeo, especialmente en Francia, Alemania e Italia.
  • Sistema de puntuación: IFS Food utiliza un sistema de puntuación numérica que da como resultado un porcentaje de cumplimiento (con niveles Foundation, Higher y Mandatory). BRCGS, en cambio, clasifica los incumplimientos en críticos, mayores y menores, y un solo incumplimiento crítico implica la no certificación automática.
  • Estructura del informe: BRCGS emite un informe con una calificación (AA+, AA, A, B, C, D) visible para los clientes a través de su directorio público. IFS no tiene un sistema de grados equivalente de cara al mercado.
  • Anunciada vs. no anunciada: BRCGS permite que parte de las auditorías sean no anunciadas, lo que añade un nivel de exigencia operativa adicional.

La elección entre uno y otro depende principalmente de quiénes son tus clientes y en qué mercados operas. En muchos casos, las empresas optan por mantener ambas certificaciones simultáneamente.

Cómo preparar la auditoría BRCGS con evidencias digitales

Preparar una auditoría BRCGS food safety con carpetas de papel ya no es la única opción, ni la más eficiente. Cada vez más responsables de calidad apuestan por la digitalización de registros y evidencias como palanca para reducir el tiempo de preparación, minimizar errores y tener todo disponible en el momento en que el auditor lo solicite.

Estos son los pasos clave para una preparación digital efectiva:

  • Centraliza toda la documentación en un único sistema. Procedimientos, instrucciones, registros de limpieza, resultados analíticos, actas de reuniones del equipo HACCP… todo debe estar accesible desde un único punto, correctamente versionado y con trazabilidad de cambios.
  • Automatiza los registros de control. Los registros de temperaturas, pesos, controles visuales o verificaciones de detectores de metales deben capturarse de forma automática o semiautomática. Esto elimina los errores de transcripción y garantiza que ningún registro quede sin rellenar.
  • Gestiona las no conformidades en tiempo real. Un sistema digital permite abrir, asignar y cerrar no conformidades con sus acciones correctivas de forma inmediata. El auditor podrá ver el histórico completo de incidencias y cómo se han resuelto, lo que genera una imagen de madurez del sistema muy positiva.
  • Simula el recorrido del auditor antes de la visita. Con los documentos digitalizados puedes hacer una revisión interna que replique lo que hará el auditor: localizar el registro de un control específico, verificar que el procedimiento vigente corresponde a la versión en uso o comprobar que los simulacros de crisis están correctamente archivados.
  • Facilita la trazabilidad de lote. La norma BRCGS exige demostrar la trazabilidad completa en un tiempo máximo. Con registros digitales integrados, este ejercicio puede completarse en minutos en lugar de horas.

Herramientas como Solved permiten gestionar todo el ciclo de calidad desde una misma plataforma: documentación, registros, no conformidades, auditorías internas y trazabilidad. El resultado es un sistema preparado para la auditoría no solo el día de la visita, sino de forma continua a lo largo de todo el año.

Obtener y mantener la certificación BRCGS no es solo una cuestión de cumplimiento normativo: es una señal clara al mercado de que tu empresa gestiona la seguridad alimentaria con rigor, sistemática y evidencias reales. Y eso, en un entorno cada vez más exigente, marca la diferencia.

Referencias